jueves, 25 de septiembre de 2014

Haciendo balance de mi viaje...

Actualización 19 de marzo 2016:

Ya he transferido completamente éste blog a mi nuevo blog www.cintiasloveinaction.com

He puesto mucha energía en él y me encantaría veros por allí.
Os espero con los brazos abiertos!

Cintia



(Entrada escrita literalmente durante los últimos días de mi viaje por India del Sur. Verano de 2014)

Los periodos en los que brilla la luz en nuestra vida, acostumbran a venir después de haber pasado periodos de oscuridad, de desorientación, de desconexión con la vida, de cansancio físico y mental en los cuáles nuestra alma anhela el encuentro de la paz eterna y verdadera. El camino por mi vida me está llevando por todos éstos lugares, y poder entender los procesos internos que empoderan nuestra alma y el momento presenteTodo empieza a tener sentido de nuevo y en la búsqueda de respuestas profundas y existenciales, el camino se abre sólo ante nosotros.

Miro atrás y me doy cuenta de cuánto ha cambiado el panorama en mi vida en tan solo 2 meses. La Cintia que se fue no es la que regresa… Siempre que hacemos un viaje, se produce una transformación interna… algo cambia en nosotros!

Me encuentro en la recta final de mi viaje por el sur de la India y me veo a mi misma tan bien, tan equilibrada, tan feliz, tan sana, tan radiante, tan plena y rebosante de amor y gratitud… que parece un sueño toda aquella etapa oscura que viví hace apenas nada en mi vida. Una etapa llena de cambios que crean incertudumbre... llena de preguntas que necesitan respuestas... y llegan justo en el momento que deben llegar, ni antes ni después.

Parecía como si la luz no fuera a llegar nunca… pero sí, al fin llegó. No un poco. No de manera sutil. Llegó de manera súbita, consistente, firmemente decidida a entrar en mi vida y alumbrarme… por siempre? 

En éstos momentos me encuentro en el balcón de nuestra habitación (Amita y mía) en el ashram de Sivananda, en Kerala. Un instante mágico, a última hora de la tarde, cuando después de la lluvia ha salido el sol, y mientras me acaricia la cara, la música de Deva Premal enciende mi alma de luz, amor y gozo.

Siento que durante éste viaje he atravesado muchas capas hacia el centro de mi ser. He pasado muchas capas para irme sumergiendo cada vez más en mi ser e ir conquistando esa esencia que habita en mí.

Los viajes son momentos apasionantes en nuestra vida. Momentos de lanzarse a la vida, de vivir tu propia verdad, de vivir tus sueños, de sentirte libre y protagonista de tu propia vida, de morir y renacer ante cada momento sublime que la vida te presenta en forma de regalos (amaneceres, atardeceres, miradas, abrazos, tazas de té, respiraciones profundas que te elevan, sonidos de la naturaleza, lugares dignos de contemplar…) Pero también son momentos en los que afloran nuestras emociones más ocultas, nuestros miedos, inseguridades, dudas… y más si viajas sola y no tienes a nadie con quién compartir tus miedos o compartir la toma de decisiones.

Siento que éste viaje ha sido definitivamente mi catapulta hacia la luz, el puente más grande que he atravesado nunca hacia lo divino, el mayor viaje espiritual que he hecho nunca en contacto conmigo… sintiéndome, reconociéndome, valorándome, observándome, superándome día a día, minuto a minuto, segundo a segundo… He ido atravesando cada momento bajo la luz de la conciencia, bajo el prisma de la gran verdad que habita en mí, bajo la mirada auténtica y verdadera ya no más corrompida por el mundo de las fantasías y el ego que domina nuestra mente de modo inconsciente. Siento que he sido tocada por el gran rayo de la verdad divina, y miro a mi alrededor cada situación, persona y circunstancia con la profundidad del rayo láser que entra, atravesándolo todo. Sacando a la luz, amplificando, retransmitiendo en vivo y en directo la gran verdad de mi alma, ya no más ciega, ya no más sorda.

Éste viaje me está llevando a la práctica mi camino espiritual. Todo se está prestando para que pueda aplicar tantas cosas que he leído y tenía almacenados en mi disco duro en el día a día. El gran deseo de verdad, transcendencia y transformación que ha nacido en mi me está llevando a la alquimia del alma. A ver las posibilidades en las dificultades. A ver las oportunidades en las frustraciones. A ver lo bello en lo mundano. A ver lo divino en lo terrenal.
Todo este proceso interior de profundo despertar que estoy viviendo (como si me hubieran saqueado de la cama) me ha llevado a un estado de profunda felicidad y paz interior, probablemente como nunca antes había sentido.

Estoy ardiente de verdad, ardiente de trascendencia y una vez más, siento que muero y renazco a cada instante… (y al decir una vez más… me vienen a la mente muchos momentos de éxtasis, y sublime gozo de vivir que ya he vivido en otros momentos de mi vida…).

Me viene una palabra a mi mente. AMOR. El amor está siendo mi gran compañero de viaje. El amor hacia la vida, hacia las personas que se han ido cruzando en mi camino (anónimas o amigas, haya hablado o no con ellas… mi amor va dirigido hacia ellas en reconocimiento a su alma). Siento que mi corazón se ha expandido como una nube de gas que lo impregna todo… y supongo que así debe ser cuando muchas personas que he conocido han afirmado sentir que mi amor les llegaba y les calaba hondo en su alma…
Siento en todo momento, y de un modo muy consciente, que mi alma vibra en la frecuencia más elevada del amor (al menos de la que yo conozco hasta ahora) y siento que ese amor me sale del alma en forma de sonrisas, abrazos y un sentimiento de profunda compasión hacia todo y todos los que me rodean.

Siento que formo parte de un plan divino perfectamente trazado. He venido a la Tierra a realizar una misión de difusión de amor, paz y libertad, y yo me presto a la vida. Me entrego, me rindo a ella. Uno mis fuerzas y mi alma a las fuerzas superiores que rigen mi vida y mi destino y con una confianza ciega me lanzo a VIVIR, viajando a través de la luz, desafiando a la oscuridad, empoderando mi alma.
He trascendido, y seguiré trascendiendo. Éste es sólo el principio de una vida espiritual, auténtica y verdadera que no tiene principio ni fin… porque durará toda mi vida.

Sólo doy las gracias al Universo por todo el coraje que me está dando, y pido poder seguir recibiendo ese mismo coraje, determinación, fuerza, ilusión y entusiasmo para seguir el camino que dicte mi corazón… rumbo a mis sueños y a una vida llena de sentido!!!

Hasta pronto… querid@s amig@s!!!

martes, 2 de septiembre de 2014

Regalando libertad: transmitiendo mi verdad (2) - Historias de encuentros

Actualización 19 de marzo 2016:

Ya he transferido completamente éste blog a mi nuevo blog www.cintiasloveinaction.com

He puesto mucha energía en él y me encantaría veros por allí.
Os espero con los brazos abiertos!

Cintia




Historias de encuentros durante mi viaje

Esta entrada la baso en algunas experiencias que he tenido con varias personas, pero concretamente en tres de ellas, que tengo muy presentes y que sé que aportaron algo a la vida de ésos jóvenes ardientes de amor, apertura de fronteras y libertad.

Yeshua Prettish, recepcionista de hotel

Yeshua Prettish es un joven muy devoto cristiano, recepcionista del Hotel donde me alojé en Ooty. El primer día, nada más llegar, mientras hacíamos el check-in me preguntaba muy intrigado que hacía viajando sola, si era religiosa o no… y acabamos hablando de todo estos temas tan profundos acerca de la religión y la espiritualidad. Sé con toda certeza que mis ideas fueron una revolución para él. Me dijo que era la persona más especial que había conocido nunca, y que nunca había conocido a nadie que pensara como yo.

Eso me lo dijo varias veces a lo largo de los 4 días que estuve alojada allí. Yeshua era todo un “personaje”. Tenía una sonrisa muy divertida y curiosa, y sus expresiones con la cara denotaban mucha nobleza en su corazón. Un día estaba nervioso porque se le hacía tarde para ir a la iglesia (era cristiano) y su relevo no llegaba… Yo me reía (amistosamente) y le decía que no se preocupara, que Dios estaba dentro suyo y no pasaba nada si llegaba tarde… Él se reía conmigo… e intentaba defender ideas que yo intentaba cuestionarle. Un día le pregunté:
  • Sientes que eres libre?
Él me miró, hizo una media sonrisa, y después de un breve silencio honestamente contestó : “Not much”. (No demasiado). Le pregunté qué sentido tenía para él seguir haciendo algo que no le conduce a la absoluta libertad de su ser, de su alma, y le establecía qué vida debía llevar… Como si él no fuera suficientemente adulto para asumir la responsabilidad de su vida! No recuerdo ningún argumento suficientemente poderoso que me convenciera…

Yeshua mostró mucho interés en seguir en contacto conmigo y me pidió mi correo electrónico. Yo, el último día le puse en una nota mi dirección, y lo siguiente:

My religión: Freedom (Mi religion: la libertad)
My God: All! (Mi Dios: Todos!)
My temple: Me (Mi temple: Yo)

Acto seguido me despedí y me fui hacia la estación de tren. Mientras hacía la cola para subir, al cabo de un rato, apareció él con un libro que ya hacía días que me quería regalar. Me había escrito una dedicatoria. Fue toda una sorpresa… aunque el libro me da un poco de mal rollo porque habla sobre Jesús y la sangre de Cristo….
No me lo voy a leer porque no es de mi interés, pero sí le echaré un vistazo con mirada crítica… y luego ya veré que hago con él.
Después del regreso de mi viaje, quiero escribirle un día un mail, a ver como le va la vida... le deseo todo lo mejor!!!!


Anoushka, adolescente de 16 años

Anoushka es una chica joven de 16 años. Es de Mumbai y la conocí en Coonor. Nuestro encuentro fue toda una sorpresa. Ella iba corriendo y al verme (era claro que yo era una turista) salió corriendo a mi encuentro. Sentí una presencia fuerte detrás de mí. Me giré y vi a aquella chica, sonriente y también muy interesada en conocerme y saber que hacía allí. Fuimos caminando juntas de camino al hotel, charlando muy animadamente. Parecía como si nos conociéramos de antes! Algo de mí, de mis ideas… a ella le resonaban mucho. Ya se veía que era una chica procedente de una familia más avanzada que la media del país. Ella decía no ser religiosa y que pensaba igual que yo, pero que eso no podía decirlo a nadie porque allí decir que no crees en Dios es como un pecado!!

Por su mirada, sus comentarios y la conexión que hubo en aquellos escasos 20 minutos que compartimos sé que toqué alguna fibra de aquella joven. Mostró mucho interés en seguir en contacto conmigo, y yo amablemente le di mi correo. Nada más llegar al hotel me escribió un mensaje dándome las gracias por nuestro encuentro, y diciéndome que había aprendido mucho de mi y se había sentido muy inspirada por mis ideas!

Yo, felizmente, guardo a Anoushka en mi corazón y le mando toneladas de amor y libertad…

Jack, un joven con mucho talento de Mumbai

Jack es otro joven indio que conocí en Mumbai pero había nacido en Hampi. Tenía 25 años y era huérfano. Su madre murió en un accidente de coche en el cuál él también iba. Era un chico con talento. Se había mudado a esa ciudad hacía poco para aprender a tocar la guitarra. Su sueño era ser una estrella de rock. También daba masajes y se ganaba así un extra de dinero y era un buen bailarín. Según me contaba, en muchas discos le contrataban para que él hiciera interpretaciones de Michael Jackson.

Lo conocí en un restaurante donde él trabajaba de camarero. Me sirvió todo el tiempo muy atentamente y se interesó por saber de dónde era yo y qué hacia allí. Me preguntó si había estado en Chowpatty beach, una especie de malecón donde todo el mundo va a pasear al atardecer, y le dije que no había estado aun, pero quería ir. Él salía de trabajar en un rato y me dijo que si quería me acompañaba hasta allí.

Su mirada era tierna y amorosa, y dejaba entrever un profundo sentimiento de soledad. Algo en mí me hacía sentir una profunda compasión por ese muchacho solitario, tan carente de amor. Vi que andaba por la vida sin referente alguno, tan solo unos tíos que cuidaban de él de vez en cuando. Vi como él buscaba hacerse un lugar en la vida y forjar su identidad en base al desarrollo de sus talentos, pero me daba miedo que ese “mundillo” le perdiera, pues le veía muy “preocupado” por su imagen personal, ir al gimnasio y gustar a los demás.

Le dije que era genial y admirable como estaba esforzándose por construir su vida y su futuro. Le dije que confiara en sí mismo, y la vida le sonreiría… pero sobretodo le dije que fuera buena persona, que el Amor fuera su lenguaje, su camino en la vida. Que no se perdiera en las apariencias. Que cuidara de su cuerpo físico, pero también de su interior, de sus emociones… que mirara para adentro. Veía en él un vacío existencial que pretendía suplir con cosas externas. Le dije que veía en sus ojos una maravillosa persona, amorosa, atenta… que llegaría lejos si seguía el camino de su corazón…

Él me escuchaba atentamente mientras le brillaban los ojos... Sé que para él aquellas palabras significaron mucho. “Muchas gracias, eres como un ángel para mí que has aparecido de la nada. Nunca nadie me ha dicho cosas tan bonitas como las que me has dicho tu. No tengo a nadie que me recuerde esas cosas, y hecho mucho de menos a mi madre. Pero la llevo aquí conmigo (y me enseñó un colgante donde llevaba un amuleto de su madre).”

Realmente sentí que en ésos instantes fui como un ángel para Jack. Intenté envolverle en un gran rayo rosa de amor y hacerle sentir que era alguien especial para mi. Intenté darle todo mi cariño en ese paso por esa ciudad, aunque al día siguiente ya me iba.

Me acompañó al hotel y se fue, no sin antes pedirme mi teléfono para estar en contacto. Al día siguiente se presentó en el hotel justo en el momento en el que yo me iba para coger el taxi hacia el aeropuerto y me trajo un móvil “indio” pues lo iba a necesitar para moverme por el país. La verdad es que me fue super útil… Se lo agradecí enormemente!!
Después de todo mi viaje, tuve que volver a Mumbai a coger mi vuelo de regreso a Barcelona. Quedamos la tarde de antes y estuvimos paseando de nuevo por la playa de Chowpatty. Tenía un regalo para mí... durante ésos días había sido mi cumpleaños y me trajo un pastel y un recuerdo en honor a nuestra amistad... fue un detalle maravilloso! Sentí que estaba tan agradecido por mi amistad y lo poco o mucho que le pude aportar con mi escucha, amistad y consejos... que él necesitaba demostrarme su agradecimiento.

Sigo en contacto con él. De vez en cuando nos escribimos algún mensaje. Él me llama “my angel” y yo sigo enviándole amor en la distancia… pues sé que lo necesita mucho.

Otras historias como éstas me han ido pasando en mi viaje por India. Historias que ponen cara y apellidos a momentos, historias que humanizan y amplifican mi corazón en mi paso por este país tan maravilloso como sorprendente.

Hoy rindo mi homenaje interior a la espiritualidad, la religión bien entendida y las personas que son tocadas por mi Verdad.

Un fuerte abrazo lleno de luz para todos ellos!


Cintia