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jueves, 13 de agosto de 2015

Cintia, tu coach espiritual


Actualización 19 de marzo 2016:

Ya he transferido completamente éste blog a mi nuevo blog www.cintiasloveinaction.com

He puesto mucha energía en él y me encantaría veros por allí.
Os espero con los brazos abiertos!

Cintia



Queridas almas y compañeros de camino,

Tengo el gran honor y la gran ilusión de compartir con vosotros un pedacito de la nueva etapa que recientemente he iniciado en mi vida: el de empezar a dedicarme al coaching espiritual.

Siento que he pasado muchos años de mi vida trabajando personal y espiritualmente en mí misma, sanando procesos en mi propia piel y comprendiendo aprendizajes que debía integrar. Hoy llego al momento presente con mucho que aportar a otras personas que puedan precisan mi ayuda para seguir evolucionando en sus vidas y alcanzar sus metas y objetivos a nivel de realización personal y espiritual.

Amig@, hoy te tiendo mi mano, hoy te abro mi corazón y te ofrezco toda mi ayuda y guía que puedas precisar. Caminar a tu lado, guiarte e iluminarte será un gran placer para mi!

Antes de explicarte un poco mejor mi proyecto y qué enfoque quiero dar a éstas sesiones de coaching quiero explicarte un poco mejor qué es un coach y qué resultados puedes obtener siguiendo un proceso de coaching espiritual.

Me acompañas?



Qué es un coach?

“Coach” viene del inglés y significa “entrenador”. Un coach es una persona que te guía, te instruye, te ayuda y entrena para que te dirijas en la dirección que te hayas marcado en tu vida, que no es otra que la de ser feliz y vivir una vida plena.

Un coach, como ninguna otra persona, no puede hacer por ti eso que tu tampoco eres capaz. El coach ejerce un papel fundamental para que encuentres tu propia automotivación, para despejar las nubes que nublan tu camino, para iluminar las sombras que te impiden ver la realidad, pero el gran protagonista eres TU.

Para que lo entiendas, un entrenador de fútbol puede entrenar y ayudar a sacar lo mejor de cada jugador y del equipo. Puede sugerir a cada jugador qué tipo de entrenamientos son mejor para él, puede ofrecerle el espacio, los recursos, las oportunidades… pero luego es el mismo jugador quién, con su esfuerzo, coraje, perseverancia y constancia logra sus objetivos. El coach ayuda, pero quiénes meten los goles y ganan los partidos son los jugadores!



Qué es el coaching espiritual?

Es un proceso que te acompaña de regreso a tu Ser Original, a la Fuente, a tu Verdadera Esencia ayudándote a encontrar el sentido de tu vida, la divinidad que vive en ti, el ser auténtico que estás predestinado a ser, la experiencia de la plenitud en la vida cotidiana manifestando sentimientos de felicidad, alegría, bienestar, paz, amor, gozo y presencia.

Gracias al coaching espiritual puedes identificar tus potencialidades, desarrollar nuevos talentos, generar sentimientos positivos de autoestima y autoconfianza hacia la vida y hacia ti mismo, iniciar tu camino hacia el despertar o iluminación espiritual y encontrar respuesta a preguntas existenciales : ¿quién eres?, ¿cuál es tu misión de vida? ¿porque estás aquí?, ¿cómo puedes escuchar los mensajes de tu alma?


En qué puede ayudarte las sesiones de coaching espiritual?

Actualmente vivimos con un ritmo de vida demasiado acelerado, con altos niveles de estrés, trabajando demasiadas horas y disponiendo de muy poco tiempo para nosotros mismos. Vivimos demasiado sumidos en el mundo materialista y en un estado demasiado mental de vida. En consecuencia, nos alejamos del corazón y de la escucha de los mensajes de nuestra alma.  Ello nos lleva a un vacío existencial que provoca el sentimiento de no saber para qué vivimos ni qué dirección tomar en nuestras vidas.

Cuando ese proceso de desorientación se cronifica al final nuestra alma acaba enfermando y necesita retornar a la fuente. Necesita saber esas respuestas tan vitales sobre ¿quién soy yo? Y ¿cuál es mi misión? para recuperar la vitalidad y el sentido de vivir. Todos necesitamos levantarnos cada mañana con pasión e ilusión por el nuevo día que nos espera, sentirnos útiles y sentir que realizamos la misión que hemos venido a hacer!


Las sesiones de coaching espiritual pueden ayudarte a cambiar el rumbo de tu vida, a empezar nuevos proyectos, a saber qué es lo que quieres, a ser el soberano de tu propia vida!

Por otro lado, el proceso de ascensión espiritual te llevará a trascender niveles de comprensión de la realidad, pues el mundo en el que vivimos es un mundo multidimensional. Acostumbramos a percibir la realidad de una única manera, y estando convencidos que es la única que hay, simplemente porque desconocemos que hay otras realidades. Adentrarse en la senda espiritual nos lleva a entrar en nuevas versiones de la realidad que nos aportará nuevas experiencias y oportunidades de crecimiento personal y espiritual.

A lo largo de éste proceso de coaching irás descubriendo el ser divino que vive en ti y te darás cuenta que hay un mundo espiritual y energético esperándote para catapultarte directo al paraíso, para ayudarte a vivir el Cielo en la Tierra, ese lugar libre del ego y las interferencias de la mente.

En qué se diferencia el coaching espiritual de otras modalidades de coaching?

Si tu objetivo es seguir algunas sesiones de coaching para “ser el mejor director de ventas de la empresa Apple” o “cómo mejorar tus habilidades sociales para desarrollar un proyecto de marketing” creo que éste no es el lugar que andas buscando.

Si por el contrario, lo que buscas es empezar la senda del despertar, sanar tus heridas del pasado, vivir una vida más “hacia adentro”, desarrollar tu conciencia, transformar tu vida transformando tus emociones y pensamientos… en ése caso seguro que podemos hacer un gran trabajo juntos!



A qué puedo ayudarte yo?

Puedo ayudarte a…


  •           Sentir inspiración para transformar tu vida.
  •          Coger impulso para tomar decisiones.
  •          Detectar y transformar creencias negativas que te afectan en tu vida cotidiana.
  •           Desarrollar un pensamiento positivo.
  •           Desarrollar la espiritualidad en tu vida como motor de cambio.
  •           Guiarte para desarrollar la práctica de la meditación.
  •           Darte herramientas para controlar tu mente y tus pensamientos.
  •           Escuchar más a tu corazón y tu alma.
  •           Superar tus miedos, creer en ti y mejorar tu autoestima.
  •           Alcanzar mayor libertad personal.
  •           Reflexionar acerca de cuál puede ser tu misión en la vida.
  •           Gestionar tus emociones y encontrar tu paz interior.
  •           Desarrollar la conciencia para ser auténtico/a y dejar de seguir lo que otros hacen, lo que la sociedad dice, lo convencionalmente establecido.
  •           Orientarte en preguntas que te vayan surgiendo durante el proceso.
  •          Darte herramientas de superación personal  para alcanzar tus sueños y ser feliz!

 Método de trabajo

Enfatizaremos en la práctica: Actuar para cambiar.

Haremos una aproximación física, mental, emocional y espiritual a tu situación o problema actual para desarrollar el máximo potencial de tu Ser y alcanzar tus objetivos.

Trabajaremos a distancia, en conexión vía mail, Facebook, whatsapp y/o Skype.

A partir de conversaciones que vayamos teniendo te iré asesorando sobre aspectos a trabajar a nivel personal mediante:

  •           Ejercicios 
  •           Visualizaciones
  •           Afirmaciones positivas
  •           Lecturas y recomendaciones
  •           Seguimiento de tu proceso en un diario
  •           Meditaciones
  •           Mantras sanadores y armonizadores
  •           Trabajo con guías espirituales
  •           Uso de terapias naturales que refuercen tu trabajo (piedras, flores de bach, aromaterapia, cromoterapia…).
  •           Opción de debate donde podrás compartir ideas e intercambiar reflexiones sobre el proceso en un grupo cerrado que crearé de Facebook.



Además…


Te ofrezco sanaciones a distancia, limpiezas de aura y energéticas y sanación por arquetipos y a través de geometría sagrada que yo misma te haré para complementar el trabajo personal que irás realizando tu.


Cómo puedes contactar conmigo?



Para saber más de mí

Mi blog personal de espiritualidad y crecimiento personal: 


Te recomiendo que leas dos de las entradas más populares de mi blog:






Hasta pronto!

Si me dejas podemos embarcarnos juntos en un viaje a las profundidades de tu Ser y si tu quieres... la victoria será tu mayor conquista!

Te espero con los brazos abiertos!

Con infinito amor,

Cintia


lunes, 22 de junio de 2015

Cómo transformé mi vida? Parte I: Mi historia

Actualización 19 de marzo 2016:

Ya he transferido completamente éste blog a mi nuevo blog www.cintiasloveinaction.com

He puesto mucha energía en él y me encantaría veros por allí.
Os espero con los brazos abiertos!

Cintia



Transformé mi vida el día que dije “Basta!”, el día que cansada, exhausta y agotada de tanto nadar a contracorriente me rendí a la vida y le pregunté qué quería de mi. La vida me habló, y me habló bien clarito. Mi alma estaba ya por aquel entonces “en coma”, en un estado vegetativo al cuál más no podía hacer oídos sordos. Estaba abocada a un cambio radical e imposponible de vida, el cuál ha sido el mayor regalo que la vida me ha podido hacer.

Los cambios no son gratuïtos. Las grandes revoluciones acostumbran a llegar después de fuertes crisis, pero hoy tan solo puedo dar GRACIAS a la vida por todo ese sufrimiento que me catapultó al cambio en mi vida. Gracias a él hoy estoy aquí, con más luz que nunca y decidida a ir en busca de mi Verdad. 

Hoy quiero relataros exactamente cómo fueron las cosas, que sucedió en mi vida para “tocar fondo”, que proceso de sanación seguí y como lo hice para salir del agujero y transformar mi vida hasta llegar al momento actual, donde siento que mi alma brilla con su máximo esplendor y siento que todo tiene un sentido y una coherencia infinitas.


Los inicios de mi proceso de enfermedad

Hace ahora unos 5 años empecé a sentir que estaba cansada. Mi vida, como la de todo el mundo, era una vida bastante estresada (aunque en aquel momento pensaba que eso era lo “normal”). Trabajaba muchísimas horas de maestra en la escuela, hacía cursos de formación, iba a clases de baile, y llevaba adelante mil otras cosas que me iban surgiendo y compromisos relacionados con los amigos y la familia. El resultado era una vida con una agenda apretadísima sin tiempo para mi misma y viviendo para que llegara el fin de semana para poder disfrutar de tiempo libre (y aún así, muchos fines de semanas los seguía teniendo ocupados).  Y eso que me encantaba mi trabajo!!

Mi cuerpo quiebra

El caso es que empecé a tener síntomas varios… dolor de espalda, dolor de cabeza, cansancio, … pero yo seguía sin escuchar. Hace dos años, lo que fue en mayo de 2013, llegué a lo que sería mi límite de estrés y/o agotamiento físico y mental, y una ruptura de pareja fue el detonante (no la causa) de lo que yo llamo “mi quiebra” o “el hundimiento”. En ese momento mi cuerpo estaba ya muy debilitado de “ir arrastrándome” durante tanto tiempo y entré en lo que comúnmente llamaríamos “depresión” aunque hoy se con certeza que lo que estaba atravesando era una “crisis emergente” (con síntomas similares a una depresión) por la naturaleza espiritual que la caracterizaba. Se me alteró la tiroides y me diagnosticaron un hipertiroidismo leve. El médico me recomendó reposo y una vida muy tranquila, aunque con esa pauta a los 2 o 3 meses la tiroides se me reguló.


7 meses de baja laboral

De todos modos los síntomas de cansancio persistían, y el resultado fueron 7 meses de baja laboral. 7 meses (con unas vacaciones de verano por medio) sin poder ir a trabajar porque el cuerpo no me respondía. 7 meses (que se alargaron un año más) de no tener energía, de meterme en una cama hasta esperar a que la tormenta pasara, de intentar entender qué me estaba sucediendo, de sentir una profunda desazón y sinsentido de la vida, de sentir que había perdido toda ilusión, de no tener ganas de nada, de lágrimas… 7 meses de apatía, de tristeza, de incompresión ante la vida atravesando capas y capas de mi ser, yendo al núcleo concentrado de mi Verdad.


Cuestionándomelo todo

7 meses de cuestionármelo TODO, y cuando digo TODO, digo TODO. Para qué vivo? Quién soy yo? Cuál es el sentido de mi vida? Cuál es mi misión? Qué es lo que realmente me hace feliz? Que importancia tiene el dinero, el amor, el trabajo, la familia, los amigos en mi vida? Que valor le doy a cada uno de ellos? Que me da y me quita energía? En qué invierto mi tiempo? Que tipo de relaciones quiero en mi vida? Cómo quiero priorizar mi tiempo a partir de ahora? Que cosas o actividades no me apetece seguir haciendo? Y un largo etcétera…



Buscando ayuda

Durante todo ese tiempo recurrí a todo tipo de ayuda y terapeutas posible: sanadores, canalizadores, acupuntores, flores de bach, masajistas, piedras… pero el hoyo era tan profundo que acceder a él requería aún más tiempo. Y lo más importante, requería tomar decisiones.
Después de esos 7 meses aún no estaba recuperada del todo, pero me sentía con más ánimos y fuerza de volver a la escuela y intentar llevar de nuevo una vida “normal”. Salir de ese estado vegetativo… salir de esa cama y ese sofá que me tenían atrapada.

Regreso al trabajo

Volver a la escuela fue una gran motivación para mí. Después de ese tiempo yo era totalmente otra persona, mi verdad había cambiado por completo de la maestra que era cuando me fui antes de que acabara el anterior curso escolar. Empecé a enseñar yoga y meditación a mis alumnos, me propuse que a partir de ese momento mi mayor objetivo sería enseñar a mis alumnos a ser felices, a saber quiénes son, a escucharse a sí mismos, a gestionar sus emociones.

Sigo sin levantar cabeza

Parecía que lo peor ya había pasado, pero no… Seguía llegando exhausta de trabajar a casa, y los días se me hacían eternos e insufribles. Ir a trabajar suponía un esfuerzo sobrehumano para mi, y a menudo a la hora del recreo, a la hora de la comida o en cualquier otro momento, necesitaba tumbarme en el suelo a descansar. Mi cuerpo quería escapar de allí, reclamaba libertad. Mi alma seguía exhausta, luchando por subsistir un día más, luchando para llegar al fin de semana para simplemente no hacer nada.

2 o 3 meses después de mi regreso a la escuela seguía sumamente agotada. Vivir para mi se había convertido en un sacrificio…ir a trabajar era casi una pesadilla (y eso que adoraba mi trabajo!),  ir a comprar, cocinar, lavar la ropa, limpiar... es decir, hacer todas las tareas que requiere llevar una casa sola, se me hacían cuesta arriba… hasta que finalmente tuve que volver a casa de mis padres. Eso fue un golpe muy duro para mi, y por supuesto para mi familia y amigos por verme tan afectada.

Más síntomas de enfermedad

Los síntomas de enfermedad (sin considerar por ello que yo era una enferma) se iban acentuando… empecé a tener vértigos, problemas de cervicales y la crisis emergente (con síntomas depresivos) persistía.

Me voy a India

Necesitaba renovar ilusiones en mi vida, necesitaba hacer cambios y en ese momento lo que más ilusión me hacía era viajar en verano a la India yo sola. Así que en lo que era Semana Santa del año 2013 me compré billetes para viajar a India en verano de ese año.

Aun así el “enigma” de qué hacer con mi vida seguía latente. Lo que estaba claro es que así no podía seguir. Tenía claro que tenía que hacer cambios, que tenía que buscar una salida a esa vida que en esos momentos ya no me llenaba y había perdido el sentido.

Mientras seguía buscando mi verdad, seguía yendo a todo aquél que pudiera ayudarme a sanar aunque en ningún momento delegué mi responsabilidad en nadie, porque en el fondo de todo sabía que nadie podía ayudarme, sólo yo. La clave del cambio estaba en mí, y solo en mí.



Punto de inflexión: permiso para volar

Un momento decisivo en todo mi proceso fue cuando durante esa época empecé a asistir a un terapeuta en bioenergética por los mismos motivos… estaba cansada, exhausta, sin energía, sin ilusión. Empezó a trabajar bio-energéticamente conmigo y mi sorpresa fue que a la 4ª o 5ª sesión me dijo muy clara y honestamente que no volviera más, que yo no tenía ningún problema. No era cierto que yo no tuviera energía, sino que mi energía estaba bloqueada porque no estaba haciendo lo que más me apetecía hacer en esos momentos en mi vida. Me dijo que veía que lo que me sucedía era claramente una crisis espiritual en toda regla, y me sugirió que en vez de irme a la India 2 meses me fuera un año, que me diera libertad para volar!

En ese momento me eché a llorar como una niña pequeña, fue como un descorche de emoción y una gran liberación… pues sentí que por primera vez alguien me estaba dando el permiso para hacer justo lo que me apetecía hacer. Recuerdo que entre lágrimas y sollozos le decía “Siiiii….ya lo sé… siiiii… ya lo sé!”. Sabía que justo eso era lo que mi alma anhelaba…cogerme un año sabático en mi vida!!! Volar!! Ser libre!!! Salir de la rutina!! Reinventarme!!

De momento dejé en “stand by” lo de la decisión del año sabático. De momento decidí ir a la India ese verano, ver cómo me sentía, que cambios se producían en mí y a la vuelta ya decidiría que hacer. Me fui echa polvo y regresé nueva nuevita… eso me hacía reflexionar que el problema no estaba en “mi” sino en lo que hacía, en las exigencias del trabajo, el coste energético, físico y emocional que eso me implicaba y el estilo de vida que llevaba que ya no me llenaban.

Regreso a la rutina y sentir que muero en el intento

Al volver de la India volví a “darme de canto en los dientes” otra vez (eso ya me había pasado también el verano anterior cuando regresé después de todo un verano idílico en Formentera). Volví del verano y del viaje perfecta, renovada, pletórica, radiante… y al volver a la rutina sentir que me marchitaba de nuevo.

De todos modos por mi mente ya bailaba la idea del año sabático. El miedo es el que pretende distraerte de tu verdad, pero el alma sabe lo que necesita… y yo lo sabía más que de sobras!! Externamente (de cara a los demás) aún no había tomado la decisión, pero internamente, una parte de mi hacía tiempo que ya sabía que esa era la única salida.

Tomo la decisión: me voy!

Pero el detonante de todos fue cuando al regresar de la India y sentir que seguía cansada y sin energía fui a hacerme una analítica y me encontraron los niveles de litio por los suelos. Al parecer, el litio es una substancia química del cerebro que regula el estado de ánimo y en caso de deficiencia puede provocar depresión y otras alteraciones emocionales más graves. Eso daba en cierto modo una respuesta a lo que me pasaba y en cierto modo me alegró porque parecía que ya me estaba volviendo loca y todas las pruebas a nivel médico salían bien, pero la solución “médica” a mi no me conformaba del todo. No creo en las pastillas, creo en el empoderamiento personal, en las transformaciones del alma a nivel interior, en la revolución personal! Independientemente de todo, sabía que tenía que hacer cambios en mi vida.

Le pregunté al médico que qué debía hacer para regular los niveles de litio, y me dijo que para ello debía ir al psiquiatra. Cuando escuché la palabra “psiquiatra” se me pusieron los pelos de punta… cómo? En ese momento tomé mi decisión. Ni psiquiatra. Ni pastillas. Ni medicación. Ni marear más la perdiz… me voy!!!! Y fue así cómo decidí cogerme una excedencia de un par de años, dándome libertad para volar. Yo no estaba enferma, mi alma estaba enferma por quererme someter a un sistema que no daba respuesta a mis necesidades. Yo no estaba enferma, pero el sistema sí quería creerme hacer que estaba enferma y te envía al médico para “solucionar todos tus problemas”, cuando el tratamiento no es físico, va mucho más allá!!

Mirando atrás…

Ésta es la historia muy resumidamente. Aun hay muchas más cosas que han pasado por medio, historias, emociones, miedos, incertidumbres, subidas y bajadas hasta llegar al momento de “lanzarme al vacío”. Tal vez algún día me lance a explicar más en profundidad mi historia pues estoy convencida que no soy la única que ha pasado por ésta situación y sé que mucha gente necesita luz en sus vidas para lanzarse a vivir sus sueños con confianza, sin dejar que el sistema te “etiquete” de algo que tu sabes que no es.

Miro a mi alrededor y veo a muchísimas personas, amigos, compañeras, conocidos que están igual que estaba yo. Luchando con la vida. Intentando subsistir un día más. Suplicando que llegue el fin de semana. Arrastrándose cada mañana.

Cuando veo que hace tan solo 5 meses yo estaba todavía metida “dentro del sistema” y ahora me siento tan libre, mirando desde la distancia las cosas, la sociedad, mi vida pasada, las creencias que me mantenían atada a lo que en ese momento era mi realidad… me hace sentir sumamente feliz y convencida de que somos creadores y protagonistas de nuestra historia.

Decidí cogerme una excedencia de 2 años para viajar, para vivir, para disfrutar, para dedicarme a mí… y es lo mejor que he podido hacer en mi vida!

Ahora me pregunto… para qué? Para qué tanto sacrificio? Que sentido tiene hacer tanto esfuerzo? Seguir el modelo social establecido es lo que realmente me hace feliz? Quiero vivir para llegar al fin de semana y pagar facturas de luz o quiero vivir para disfrutar y gozar de verdad?
Son muchas las respuestas que he ido encontrando a lo largo de mi camino y en éstos momentos de mi vida me siento comprometida hasta la médula para vivir de acuerdo a mi verdad.

Mi vida… ahora!

Y aquí estoy, en Bali en éstos momentos, viviendo la vida plenamente, sintiéndome sumamente realizada, amando la vida a cada instante, disfrutando de pleno tiempo para mi, para hacer lo que verdaderamente me gusta, para viajar, para escribir… para VIVIR!! (En mayúsculas)!!!
  • Siento que he recuperado toda mi energía...
  • Me siento fuerte, sana y llena de vida...
  • He recuperado todo mi poder personal, inspiración y creatividad...
  • He desterrado de mi vocabulario la palabra “cansancio” y “estrés” y la frase “no tengo tiempo”...
  • He dejado de correr...
  • He dejado de ir con prisas...
  • He dejado de mirar el reloj...
  • He dejado de planificar que haré mañana...
  • He dejado de madrugar...
  • He dejado de asistir a compromisos que no me apetecen...
  • He dejado de vivir en medio del cemento…
  • He empezado a tener todo el tiempo del mundo...
  • He empezado a vivir el momento presente, a recuperar ilusiones, a desarrollar nuevos talentos,…
  • He empezado a comunicarme más con la naturaleza, a sentirla, a oírla...
  • Sigo más los mensajes de mi corazón...
  • Me dejo llevar aún más por mis intuiciones y corazonadas...
  • La abundancia ha empezado a llegar infinitamente a mi vida, manifestándose de muchas formas... amor, recursos, oportunidades de trabajo, inspiración, amigos, ayuda incondicional del Universo...
  • Duermo en paz cada noche sabiendo que estoy en el lugar que quiero estar, haciendo lo que quiero hacer, estando con quien quiero estar...
  • Estoy asensando las bases de una vida futura basada en la autorealización personal y la libertad incondicional.
  • Se me está desarrollando el fuerte deseo de ayudar a otros a encontrar su propio camino y seguir su guía interior...
  • Estoy accediendo a capas más profundas de mi ser y de mi Verdad…

 


Me siento bendecida, renovada, ilusionada, inspirada, llena de amor, llena de vida, llena de energía, transformada, imparable… FELIZ!!!

QUIERES SABER QUÉ FUE LO QUE MÁS ME AYUDÓ A TRANSFORMAR MI VIDA?
CÓMO PUEDES TRANSFORMAR LA TUYA?

Próximamente publicaré en otro post que es lo que me ayudó a mi, con la ilusión y la esperanza de que también te ayude a ti…

Necesitas una ayuda?

Por otro lado he empezado a ofrecer sesiones de coaching espiritual para ayudarte a transformar tu vida. Si quieres saber cómo puedo ayudarte, lee éste post: Cintia, tu espiritual coach

Mil besos y abrazos, mi querid@ amig@!! Seguiremos caminando juntos, rumbo a la realización personal!!

Todo mi amor para ti, bella alma!

Cintia

domingo, 16 de marzo de 2014

Qué es la espiritualidad?

Actualización 19 de marzo 2016:

Ya he transferido completamente éste blog a mi nuevo blog www.cintiasloveinaction.com

He puesto mucha energía en él y me encantaría veros por allí.
Os espero con los brazos abiertos!

Cintia


Éste fin de semana he estado de retiro en una preciosa masia, en medio de un bosque fantástico cerca de Sant Hilari Sacalm. Hablando con muchas de las personas que hemos compartido ese retiro de meditación me han surgido muchas reflexiones. La de hoy, acerca del significado de la espiritualidad. O, al menos, el significado que yo le doy.



Tengo la necesidad de expresar lo que es para mí la espiritualidad pues siento que hay mucha confusión entre la sociedad, muchos prejuicios e ideas preconcebidas asociadas, la mayoría de veces, a la religión.

Primero de todo aclarar que espiritualidad no es religión, aunque la religión sí que va asociada a la espiritualidad. O debería ir… pues es muy común casos de personas consideradas religiosas que atentan contra los derechos humanos de las personas que insultan, denigran, hieren, corrompen, menosprecian, matan, roban, que no se rigen por patrones éticos de comportamiento y causan sufrimiento a la humanidad. Una gran contradicción, es obvio.

La espiritualidad persigue el bien común de la humanidad. Persigue el bienestar personal para alcanzar el bien de todos. La espiritualidad va enfocada hacia el equilibrio interior y la gestión de las emociones. Aceptar la vida tal cual viene, bailar con los acontecimientos sin oponernos, sin luchar, sin desgastarnos. La espiritualidad genera amor, compasión, respeto y abundancia para todos los seres vivos que habitamos el planeta: personas, plantas, animales… Todo y todos merecen nuestra, nuestro respeto, nuestra atención! Seamos de la cultura, religión, estatus social, raza o sexo que seamos! Algo común nos une a todos, somos seres de luz, todos anhelamos lo mismo: ser amados y aceptados, vivir una vida plena. Ser felices!

Hoy en día habemos muchas personas que nos consideramos ateos, y en cambio nos consideramos espirituales y no profesamos ninguna religión o dogma.

Me identifico como  una persona completamente libre para pensar, seguir, hacer y dirigir mi vida en base a lo que para mi es cierto y verdadero. En base a aquello con lo que se identifica mi Alma y mi Ser. No sigo a nadie en concreto, pero sí me nutro de todas aquellas enseñanzas, disciplinas, corrientes filosóficas o tradiciones que siento que aportan algo a mi persona, que me ayudan a crecer, a evolucionar, a comprender, a elevar mi conciencia, a Despertar. Budismo, tantrismo, filosofía zen o tao, chamanismo, angeología, o corrientes de pensamiento como son la metafísica o el pensamiento positivo, son algunas fuentes de las cuales obtengo muchas respuestas que me son útiles.

Ser espiritual es buscar la esencia en nuestro interior, es indagar en las profundidades de nuestro ser para encontrarnos (o reencontrarnos) a nosotros mismos, para descubrir nuestra verdadera esencia, nuestra Verdad.
Ser espiritual es indagar en los caminos de nuestra mente para liberarnos del sufrimiento provocados por el apego, el miedo, la inseguridad, la ira, la rabia, la envida. Ser espiritual es caminar por el camino de la bondad, de la ética, de la compasión, de la tolerancia, de la generosidad, del Amor

La espiritualidad es un camino que nos lleva a la totalidad, a vivir plenamente nuestra vida, a la Unidad. La espiritualidad es conexión… con el universo, con las plantas, con los animales, con todo y todos los que nos rodean. Es recorrer el camino de la no-separación, la no-dualidad, habitar nuestra Alma desde un estado de paz interior y plenitud.

Este camino se recorre con momentos de silencio e instrospección. Es necesario el aislamiento en momentos puntuales (ni que sea 10 minutos al día) para conectar con nosotros mismos y escuchar lo que emana de nuestro interior. Para hacer limpieza mental, al igual que limpiamos afanosamente nuestra casa y nuestro cuerpo.

Contaminados y distraídos por el ruido, la multitud, los quehaceres de la vida cotidiana, la mente que va loca de un lado a otro, no es posible recorrer ése camino. El silencio, el recogimiento y “Samatha”, lo que los budistas llaman calma mental, son imprescindibles.

Por todo esto, no os preocupéis si tenéis a algún conocido o familiar que se refugia en la espiritualidad… estad tranquilos… está en buenas manos! Está transitando el camino de la dicha, de la realización… no sufráis que no se va a meter a monje o monja o no necesariamente va a irse a vivir en lo alto de una colina entre ovejas.

Desmitifiquemos la espiritualidad… La espiritualidad es “algo” de lo más común en el día a día, en los actos más cotidianos, es teñir de amor cada acto que hacemos en casa, en nuestro trabajo, con nuestra pareja, co nuestra familia, con nuestros amigos, con nuestros vecinos, ante la sociedad. Es mirar con otro prima, ponernos otras gafas, expandir el campo de visión.

La espiritualidad es eso que sucede en muchas personas en su día a día “por dentro”, mientras lo de fuera ya no les llena del todo. Cuando el agua de la fuente se ha acabado, hay que ir a buscar otro manantial. Y justo eso hacemos los que transitamos éste camino por la vida… llenar nuestros depósitos con grandes dosis de energía, amor y conexión… refugiándonos dentro… para volver a salir fuera (al circo de la sociedad) pisando más fuerte, sabiendo un poco mejor quienes somos…(y quién o qué no somos) y dando un nuevo sentido a nuestra vida, el que dirigirá nuestros pasos de aquí en adelante!

Una vez más… FELIZ CAMINO!!



domingo, 2 de marzo de 2014

¿Quién soy yo?

Actualización 19 de marzo 2016:

Ya he transferido completamente éste blog a mi nuevo blog www.cintiasloveinaction.com

He puesto mucha energía en él y me encantaría veros por allí.
Os espero con los brazos abiertos!

Cintia


Responder a ésta pregunta me ha llevado casi 32 años de mi vida. Parece fácil de responder, pero no lo es en absoluto. No valen respuestas del tipo “soy hija de… me dedico a… y lo que más me gusta es...”. Ése tipo de respuestas basadas en roles y apegos a nuestra identidad son simples respuestas superficiales, ajenas a nuestra verdadera esencia. Nuestra alma reclama una respuesta más profunda, más auténtica y meditada, desde lo más profundo de nuestro Ser.

Para obtener la respuesta a la pregunta “¿quién soy yo?” se requiere de tiempo para reflexionar sobre ella, se requiere de silencio, se requiere de distanciamiento de lo mundano… callar la mente para escuchar el corazón. Es necesario alejarnos de nuestra conciencia de cuerpo (lo físico), y adentrarnos en nuestra conciencia de alma (lo espiritual)… Tan sólo desde el silencio, somos capaces de escuchar nuestra alma, nuestro corazón… Tan sólo desde el silencio, podemos acallar nuestro ego, ser honestos con nosotros mismos y dejar salir de dentro “ése” o “ésa” que siempre estuvo dentro nuestro pero jamás brilló con su máximo esplendor. Que está esperando su momento de gran DESPERTAR.

Para responder a la pregunta debemos despojarnos de todos los roles. Identificarnos con un rol (el de madre, ama de casa, abogada, informático…) es como construir una casa con falsos cimientos. Qué pasará el día que cambie de trabajo o de ocupación? Ya no sabré quién soy porque he construido mi identidad en base a eso… me perderé… Tampoco debemos identificarnos en base a nuestro estatus social, cultura, religión, estado civil, nacionalidad… porque todo eso es variable. Todo puede cambiar en nuestras vidas: el trabajo, la pareja, el lugar donde vivimos, el estatus económico… Lo que nunca cambia es nuestra Alma. Ésa es la única Eterna y Verdadera.

Vale la pena tomarse un tiempo a encontrar la respuesta a tal valiosa pregunta. Cuando la hayamos encontrado, recuperaremos parte de nuestra fuerza interior, de nuestra esencia. Asistiremos al reencuentro con nuestro Yo auténtico, el que nos da coraje, fortaleza, confianza y dirección en la vida…


¿Quién soy yo? Una buscadora espiritual. Una buscadora de Verdad, de mi propia Verdad. Alguien al servicio de la Humanidad, portadora de amor… Un ser que busca con coraje la plenitud, la autenticidad, la paz interior. Una maestra y educadora con afán de unir la espiritualidad con la educación. Un alma convencida de que el cambio en la Humanidad pasa por un cambio de conciencia. Una poeta que escribe en silencio. Una persona convencida en que un mundo mejor es posible. Alguien a quién no le sirve la inercia de la sociedad, buscadora de mi “yo” conmigo, deseosa de ayudarte a encontrar tu “tu”, contigo.